viernes , octubre 19 2018
Home / Uncategorized / La voz increíble de este artista callejero detiene hasta el tránsito

La voz increíble de este artista callejero detiene hasta el tránsito

El talento se encuentra en las personas que menos imaginamos, no solo existe en los artistas que vemos en los grandes reflectores y grandes escenarios. Ellos mismos, los grandes artistas de la actualidad en algun momento de su vida empezaron cantando algunos en las calles, otros en autobuses o metros, empezaron desde abajo. Y es que el talento de la personas tiene que buscar la forma de mostrarse sea donde sea, aun si no se tiene la oportunidad de dar un recital en un gran escenario, igual disfrutaran mostrar su talento en medio de al calle con un pequeño grupo de personas disfrutando de verlos.

Tal es el caso del siguiente video donde un hombre sorprende con su gran talento para cantar, al punto de que llega a detener el transito con personas curiosas por seguir escuchando su gran voz. Con mas de 7 millones de reproducciones esta mas que claro que su talento ya dejo de ser un secreto y esperamos que ese alcance le ayude a lograr su sueño de ser un artista conocido a nivel mundial. Este tipo de talento tan fuera de lo comercial es el que vale la pena divulgar, comparte con familiares y amigos para que disfruten de su gran voz.

Ataúlfo Argenta (Castro Urdiales, 1913 – Los Molinos, 1958) era uno de los directores de orquesta más respetados de Europa en 1958. Dirigía la Orquesta Nacional de España y estaba a punto de trasladarse a Suiza para dirigir la Orquesta Suisse Romande, cuyo director, Ernest Ansermet, había propuesto personalmente a Argenta como su sustituto. Argenta estaba dispuesto a aceptar, cansado del aire triste de España, donde su figura resultaba incómoda.

Se le acusaba de socialista y no se le perdonaban unas declaraciones en las que había afirmado que después de Falla ningún músico español había compuesto nada de interés. El 21 de enero Argenta planeó una cita con una de sus alumnas, la pianista Sylvie Mercier, en su casa de Los Molinos, en la sierra de Madrid. Argenta estaba casado, tenía cinco hijos y vocación de mujeriego. El invierno, en la montaña, es frío. Argenta y Mercer encendieron la estufa de la casa y se refugiaron en el garaje, dentro de un Austin A90 propiedad del músico, a la espera de que el fuego caldeara la casa. Dejaron el motor del coche en marcha y no tardaron en quedarse dormidos.

Argenta nació en Castro Urdiales en 1913. Su padre era el jefe de la estación de tren del pueblo. Una familia humilde, unos tiempos convulsos. En el Círculo Católico de Castro Urdiales entendieron rápidamente que el niño Argenta tenía una facilidad especial para la música. Fue un alumno precoz y brillante. Recibió clases de solfeo, de violín y piano, y ofreció sus primeros conciertos en salones repletos de pescadores, para los que siguió tocando y dirigiendo durante toda su vida, cuando regresaba al pueblo de su infancia.

En 1925 la familia se trasladó a Madrid. Argenta se matriculó en el Real Conservatorio, donde estudió bajo la supervisión del compositor Manuel Fernández Alberdi. El talento de Argenta se hizo visible en Madrid y no tardó en convertirse en el pianista más prometedor del conservatorio. La carrera del hijo del ferroviario marchaba en línea recta, sin desvíos a la vista. Entonces el ferroviario murió. Argenta era hijo único, tenía 17 años y se convirtió en la cabeza de una familia cuyo único miembro era una madre viuda.

Loading...

Autor: pedromelo

Vea también

Te has estado cepillando los dientes mal todo este tiempo

Desde que estamos pequeños una de las primeras cosas que nos enseñan nuestros padres sobre …